El Ejecutivo nacional está elaborando un decreto para regular la intervención de las autoridades en el contexto de las protestas sociales. Esta normativa, que modifica y complementa el Decreto 003 de 2021, será presentada este viernes para la firma del presidente Abelardo de la Espriella, según informó el ministro del Interior, Rodrigo Lara.
Clasificación de violencia y niveles de respuesta
Entre las modificaciones clave se encuentra la definición de lo que constituye una protesta violenta, junto con los criterios para considerar agotado el diálogo y los cinco niveles de respuesta que las autoridades pueden aplicar durante las manifestaciones. Entre los cambios está la definición de conductas que serán consideradas violentas, como las agresiones contra personas, el lanzamiento de objetos peligrosos, la retención de ciudadanos y los bloqueos a misiones médicas.
La norma también incorpora los llamados corredores solidarios, con los que el Gobierno busca evitar bloqueos permanentes que afecten la movilidad y el transporte público. El ministro del Interior enfatizó que el diálogo seguirá siendo el enfoque principal durante las protestas, pero el decreto establecerá condiciones específicas para determinar cuándo se considera que este enfoque ha sido agotado, permitiendo a las autoridades recurrir a otras medidas.
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El nuevo marco, que entrará en vigor tras su firma, define cinco niveles de reacción para orientar la actuación de las autoridades. El proceso comienza con el acompañamiento de gestores de convivencia y el diálogo directo, e incluye mecanismos de mediación. La intervención de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (Undmo), anteriormente conocida como Esmad, está contemplada para situaciones que requieran una respuesta de mayor alcance ante conductas violentas.
La actualización del decreto responde a una orden judicial derivada de un fallo de tutela de la Corte Suprema de Justicia de 2021. Según la administración, su elaboración involucró a organizaciones sociales, demandantes y miembros de la fuerza pública. La medida apunta a impedir que las vías permanezcan cerradas de manera indefinida, incluidos los carriles de TransMilenio.
Con estas modificaciones, se pretende establecer directrices claras para la intervención de las autoridades durante las protestas, con el diálogo como primera opción y la intervención de la fuerza pública como una medida excepcional. La incorporación de corredores humanitarios refleja un enfoque claro hacia el mantenimiento de la movilidad urbana, dando prioridad a la circulación sobre la paralización total de las vías.
